Sin embargo, hay una frase mucho más poderosa, honesta y madura que a menudo pasamos por alto por miedo a sonar fríos:
Vivir sin alguien no es sobrevivir arrastrándose en la miseria. Es seguir disfrutando el café de la mañana, seguir riendo con tus amigos, seguir cumpliendo tus metas profesionales y seguir sintiendo gratitud por la vida. Cuando una relación termina, duele. Por supuesto que duele. Pero el dolor no es sinónimo de incapacidad. no te dire que no puedo vivir sin ti porque si puedo